Abogados laboralistas
Una metodología fija reduce el riesgo de omitir un vicio formal o un plazo de caducidad, y permite documentar el criterio seguido en cada expediente.
Guía técnica
Una auditoría laboral es la revisión ordenada del cumplimiento normativo de la relación de trabajo: contratación, encuadramiento profesional, retribución, jornada, cotización y disciplina. Esta guía describe la metodología en siete fases que utilizamos para auditar expedientes de derecho laboral español.
Está dirigida a profesionales que necesitan un procedimiento estructurado y reproducible, con trazabilidad entre cada conclusión y su soporte documental, normativo o jurisprudencial.
A quién sirve
Una metodología fija reduce el riesgo de omitir un vicio formal o un plazo de caducidad, y permite documentar el criterio seguido en cada expediente.
La auditoría interna periódica detecta desviaciones en encuadramiento, jornada y retribución antes de que se conviertan en reclamación o acta de infracción.
El resultado es un mapa de contingencias con cuantificación económica, útil para decidir entre regularizar, negociar o sostener la posición.
Protocolo
Fijar el perímetro de la auditoría laboral: centros de trabajo, convenio colectivo aplicable, plantilla afectada y periodo revisado. Inventariar la documentación disponible (contratos, anexos, nóminas, TC1/TC2, registros de jornada, comunicaciones y expedientes disciplinarios) y consignar de forma expresa lo que no consta, sin suplirlo con hipótesis.
Construir la línea temporal de los hechos con fechas ciertas y contrastar cada actuación con los plazos de caducidad y prescripción aplicables. En materia de despido, el plazo de caducidad de la acción es de veinte días hábiles, y la papeleta de conciliación ante el servicio administrativo suspende su cómputo.
Identificar los documentos que la metodología exige y que no figuran en el expediente. Este apartado ordena la estrategia probatoria: qué se puede sostener hoy, qué depende de una prueba pendiente y en quién recae la carga de acreditarlo, especialmente cuando concurre indicio de vulneración de derechos fundamentales.
Revisar cada documento en su literalidad: causa expresada en la comunicación extintiva, concreción de hechos y fechas, correspondencia entre categoría profesional, funciones y grupo del convenio, y coherencia de los conceptos retributivos de la nómina con las tablas salariales.
Contrastar cada calificación con el precepto legal aplicable y con la resolución de referencia en supuestos análogos. Interesa qué ocurrió en el procedimiento, cuál fue el elemento determinante del fallo y cómo se proyecta sobre el expediente auditado, siempre con la cita verificada de la resolución.
Cuantificar con cálculo reproducible: salario diario regulador, antigüedad computable, indemnización según la calificación pretendida, salarios de tramitación cuando proceda y liquidación de conceptos pendientes. Cada cifra debe poder reconstruirse a partir de los datos del expediente.
Cerrar la auditoría con el orden de actuaciones: conciliación previa, escritos a presentar, prueba a proponer y calendario procesal. La viabilidad se expresa en términos cualitativos (alta, media o baja) y motivada en los elementos acreditados, sin pronósticos categóricos ni porcentajes.
Fuentes oficiales
Grotius AI ejecuta estas siete fases sobre los documentos que aporta el profesional y devuelve un informe estructurado, auditable y con cálculo reproducible.